lunes, 19 de noviembre de 2012

mermelada de naranja y genjibre

Ingredientes:

  • 1 kg. de naranjas, ya peladas, sin nada de blanco de la corteza, ni pepitas, y cortadas en trocitos.
  • 500 -750 g. de azúcar
  • 1 vaso de agua (unos 200 ml.)
  • 1 c.s. de jengibre rallado fresco
  • 1 c.s. de ralladura de naranja fresca
  • tiritas muy finitas de corteza de naranja, sin parte blanca
  • el zumo de medio limón   

  Elaboración:

  1. Lo primero que haremos será lavar las naranjas y rallar la piel de dos o tres muy superficialmente. Pelamos, limpiamos todo el blanco y cortamos las naranjas. Tener cuidado con las pepitas, porque amargan mucho.
  2. Las pondremos a cocer en una cacerola, junto con el azúcar,  el vaso de agua y la ralladura de las naranjas y el zumo de limón. Iremos removiendo de vez en cuando para que no se pegue en el fondo y para que la fruta se vaya deshaciendo. A mí me gusta hacerlo a fuego lento, pero si tenéis algo de prisa subirlo teniendo cuidado.
  3. Mientras, cortaremos pequeñas tiras de piel, que limpiaremos perfectamente de la parte blanca y las blanquearemos en un poco de agua hasta que hierva. Esto lo podremos hacer un par de veces para que queden más suaves.
  4. A media coción añadiremos el jengibre rallado. 
  5. No dejar de remover. 
  6. Es importante hacerlo a fuego bajo, para que no se pegue el azúcar y nos dé un sabor fuerte.
  7. Veremos cómo va haciendo mucha espuma y va reduciendo el volúmen. Eso significa que el agua evapora y el azúcar empieza a caramelizar. Adquiere mucho brillo y el color va oscureciendo. La espuma la podéis ir retirando con una espumadera mojada en agua.
  8. Tendrá que cocer alrededor de una hora, pero sabremos que tiene un buen punto cuando pongamos una gota en un plato y al enfriar quede cuajada, como endurecida.
  9. Entonces retiraremos del fuego y cuando haya enfriado un poco lo pasaremos por un chino y lo volveremos a poner al fuego, muy despacio y solo un ratito con nuestras tiras de piel blanqueadas, sin dejar de remover.
  10. Es el momento de volcar nuestra mermelada en los tarros esterilizados. Antes de cerrarlos hay que dejarlos enfriar totalmente. Yo los dejo de un día para otro. Entonces los tapas, los etiquetas y a disfrutar.

Nota: Cada uno tiene el punto de dulce de sus mermeladas. Esta de naranja a mí personalmente me gusta con la mitad de peso de azúcar que de naranja, ya pelada, pero a mis hijos les gusta algo más dulce. Ir probando, hasta encontrar vuestros gusto personal.También dependerá de la acidez de la fruta, a principios de temporada son algo más amargas y al final más dulces. 
Otra nota: Para esterilizar los tarros de cristal sólo tenéis que ponerlos a hervir, junto con sus tapas, bien limpitos en agua, unos diez minutos. Los sacáis con cuidado y los dejáis enfriar boca abajo en un trapito limpio.

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